ante mis ojos hay un hombre con las rodillas gastadas. tiene el hedor de los siglos y cabellos desparramados por la calle. sabe exactamente como besar a las bestias y eso de mendigar el pan. y la cama. y aunque no lo sepan. solo le hace el amor a los perros que perdieron la luna. los dientes. ellos que no defienden la propiedad detrás de las jaulas. y tienen el hocico preso de la lujuria.
este hombre tiene las rodillas a-penas. y no lo tiene nada. su reloj no suena a la mañana y no hay reloj ni mañana solo frio. su semen desangrando en las vías. el alcohol lamido por el silencio. las noches. el rostro desvaneciéndose en lenguas que acaricia más lenguas. yo sólo sé que los perros me ladran. el sigue con la cara sucia. los ojos descalzos. la alegría. ladrando con los gestos. mi mente sucia de verlo. los perros no ladran. ponen la boca y el collar no los calla. habrá de ser el amor más bonito de esta mañana. sólo besos en una calle sucia de castañares. ambos en cuatro patas.
lunes, abril 9
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