todo el algodón desparramado en el piso. porqué tu ríes. porqué no río. porqué los próximos pasos serán del silencio. de la silla vacía cuando viajo. porqué te amo. porqué te sueño a la mañana. porqué te amo. porqué no puedo dormir por las noches. enterrar mi cara en la almohada. tu voz suave de nuevo queriendo besar la noche. a mi no. sino quizas no te amaría. sino no habrían tantas cosas tiradas en el piso. si no fuera que hoy es sábado y yo quiero ser lluvia en las calles. no podría amarte si estuvieras o te amaría sabiendo que te fuiste. o cuando golpeo la puerta y no se abre. el afán de amar las cosas que no se tienen. dios. la eternidad. juntar tapitas por la calle. no tener cambio. de cien. de diez. de cincuenta.
yo te busco en el piso. dónde dejé los ladrillos de casas que no fueron. una empanada para matar el hambre y esas cosas que no se matan. en el armario. en los bolsillos. en tus labios. aun cuando te beso no te tengo. no puedo salvar tu vida. vos sos vos. yo soy yo. el abismo es una mano que sujeta a la otra. no nos caemos por el azar de caminar juntos. destino. casualidad. lo mismo dá. no nos caemos. la ilusión de trascender el yo. amor. calles que cortan calles. el ruido de los autos que besan la lluvia de las calles. tarde gris. los beatles sonando en la radio. la inocencia no se pierde ni con olvidos. pero no vuelve, cuando se va no vuelve mas. las preguntas sonando para siempre. luego ser niño es una mentira.
viernes, enero 25
domingo, agosto 26
hielo
estar podrido en la heladera.
junto a un vaso frio de leche.
las manos en la cintura.
hoy no llueve.
entonces qué. cuándo.
liberación de qué. cómo.
las manos reposando en el agua fría.
la cara enterrada.
las ganas de no verse.
olor a brócoli
zapallito relleno.
yogurth
bananas negras.
a no se cuanto el quilo.
sin ganas de escribir poesía.
desparramar el semen por las calles.
trascendencia genital.
qué hacer con la putrefacción.
¿las cosas que no sirven se tiran o quedan ahí?
¿en la heladera sin abrirse?
¿ junto a la leche ?
junto a un vaso frio de leche.
las manos en la cintura.
hoy no llueve.
entonces qué. cuándo.
liberación de qué. cómo.
las manos reposando en el agua fría.
la cara enterrada.
las ganas de no verse.
olor a brócoli
zapallito relleno.
yogurth
bananas negras.
a no se cuanto el quilo.
sin ganas de escribir poesía.
desparramar el semen por las calles.
trascendencia genital.
qué hacer con la putrefacción.
¿las cosas que no sirven se tiran o quedan ahí?
¿en la heladera sin abrirse?
¿ junto a la leche ?
Panes de dios
(Haremos de cuenta que no hay luz. Que no sólo es de noche. Que lo poco que queda está en los vasos. Que la noche es azul a más no poder. Eso no podemos fingirlo).
Los chicos se miran con los ojos brillosos. Se quieren y no lo dicen. Prefieren ocultarlo. En la gracia de una burla. Desnudarse entre risas. Qué forma rara de quererse. Los besos se cambian por un poco de vino. Los labios morados siempre.
Nadie huirá sin que el otro se vaya. “De acá no se va nadie” es la Ley Primera. Aunque el día aparece por la ventana. Sólo la voluntad de los parroquianos. Aunque sea de noche, voluntad de mirar la muerte desde cerca. Voluntad de no depositar amor en sus vasos y menos de derramarlo. Y tener la virtud de no tener la más puta idea. Sin concesiones ni nada. Nada de nada en sus manos. Quizás el amor en sus bolsillos. Amor que para más vino no alcanza.
Hacen estallar risas como bombas atómicas. Esos chicos son del cielo. Panes de dios. Hijos de puta. Lo mismo da. Sus guerras son atómicas y sus enemigos son ellos mismos. No tienen precios sus gracias. Tampoco hazañas. Las historias pasan con ellos. La vida también. Sus héroes son de nadie.
Quién alcanzará la victoria de estos que ríen de sus propias derrotas. De sus piernas mutiladas. Su boca rota. La falta de nariz y de respeto. Sus manos que no tienen.
Yo me ahogo en sus risas. De ser posibles carcajadas. Quizás perdieron al mundo. O quizás, para agarrarlo, haga falta no tener manos.
Los chicos se miran con los ojos brillosos. Se quieren y no lo dicen. Prefieren ocultarlo. En la gracia de una burla. Desnudarse entre risas. Qué forma rara de quererse. Los besos se cambian por un poco de vino. Los labios morados siempre.
Nadie huirá sin que el otro se vaya. “De acá no se va nadie” es la Ley Primera. Aunque el día aparece por la ventana. Sólo la voluntad de los parroquianos. Aunque sea de noche, voluntad de mirar la muerte desde cerca. Voluntad de no depositar amor en sus vasos y menos de derramarlo. Y tener la virtud de no tener la más puta idea. Sin concesiones ni nada. Nada de nada en sus manos. Quizás el amor en sus bolsillos. Amor que para más vino no alcanza.
Hacen estallar risas como bombas atómicas. Esos chicos son del cielo. Panes de dios. Hijos de puta. Lo mismo da. Sus guerras son atómicas y sus enemigos son ellos mismos. No tienen precios sus gracias. Tampoco hazañas. Las historias pasan con ellos. La vida también. Sus héroes son de nadie.
Quién alcanzará la victoria de estos que ríen de sus propias derrotas. De sus piernas mutiladas. Su boca rota. La falta de nariz y de respeto. Sus manos que no tienen.
Yo me ahogo en sus risas. De ser posibles carcajadas. Quizás perdieron al mundo. O quizás, para agarrarlo, haga falta no tener manos.
bestias
fuego en la boca.
callen a las bestias que habitan mi cuerpo.
salen como luces terribles.
lombrices.
estallan todos.
yo no podré con sus gritos
tengo frio y la cabeza contra el piso.
frio de no verme.
los vidrios se rompen sobre mi.
las bestias retienen su aliento todas las noches.
yo quiero tener mi cuerpo que se pierde en la penumbra.
abrazar los arboles.
masticar el sol.
los ojos cerrados.
un mundo muerto en mi.
callen a las bestias que habitan mi cuerpo.
salen como luces terribles.
lombrices.
estallan todos.
yo no podré con sus gritos
tengo frio y la cabeza contra el piso.
frio de no verme.
los vidrios se rompen sobre mi.
las bestias retienen su aliento todas las noches.
yo quiero tener mi cuerpo que se pierde en la penumbra.
abrazar los arboles.
masticar el sol.
los ojos cerrados.
un mundo muerto en mi.
miércoles, mayo 23
enumeraciones tardías,
sin recetas para el pasado, la mirada hasta el fondo, el amor sin dedos, se caen las cosas de las manos, qué esperar de eso, de la lluvia que no retienen las calles, otra vez la tempestad de, nunca por si misma, la noche ya es un artificio, como el dia, el sol, los tubos fluorescentes, los horarios de corrido, los besos de repente, la salud, y la sanidad, la tos se pierde en los fármacos, los dientes no duelen cuando uno muerde las rocas, para saber si la paz o la gota o la muerte o dulce o salado o la soledad, cada mordida sin saberlo, menos recetas aún para el presente, ir al medico sin diagnósticos, solos, con artificios de salud, con invenciones de sanidad, por componentes químicos de la soledad, por los átomos dispersos en la desesperacion de la muerte, pronto seremos salvados de ella y no por ser inmortales sino que no la sabremos, la habremos olvidado.
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